La Comisión Nacional Antimonopolio (CNA) aprobó la operación mediante la cual Melisa Acquisition, LLC, consorcio encabezado por OXIO Inc. y Newfoundland Capital Management, adquirirá Telefónica México por 450 millones de dólares, de acuerdo con fuentes consultadas por El Economista. Aunque la resolución todavía no se ha hecho pública, la autorización representa un avance decisivo para concretar la salida de Telefónica del mercado mexicano, donde ha mantenido presencia durante más de dos décadas. El expediente de concentración CNT-106-2026 identifica como participantes a Melisa Acquisition, OXIO Corporation, Telefónica Hispanoamérica y OXIO Melisa, LLC. La aprobación de la autoridad de competencia era una de las condiciones regulatorias necesarias para cerrar la transacción, anunciada originalmente en abril de 2026, y permitirá avanzar hacia las siguientes etapas del cambio de control.

La adquisición contempla la totalidad de Pegaso PCS y Celular de Telefonía, sociedades mediante las cuales Telefónica opera en México bajo la marca Movistar. Al momento de anunciarse el acuerdo, la compañía contaba con más de 20 millones de líneas móviles y ocupaba el tercer lugar del mercado nacional. Para OXIO, la operación representa la oportunidad de ampliar su presencia en el país mediante una estructura de negocio que combina infraestructura, servicios de conectividad y tecnología basada en software. Aunque Movistar redujo considerablemente su infraestructura propia en los últimos años, tras devolver espectro celular y acordar el uso de la red de acceso de AT&T, conserva activos estratégicos como su núcleo de red, frecuencias para radioenlaces y participación en la infraestructura de fibra óptica de GTAC. OXIO ha señalado que pretende mantener el acuerdo mayorista con AT&T, vigente hasta 2030, y complementar esa capacidad con otros proveedores para desarrollar una operación más apoyada en la nube, los datos y las plataformas digitales.

La venta también forma parte de la estrategia de Telefónica para reducir su exposición en Hispanoamérica y concentrar recursos en mercados considerados prioritarios, entre ellos España, Reino Unido, Alemania y Brasil. La filial mexicana llega a este proceso después de registrar una recuperación en sus resultados financieros: en 2025 pasó de una pérdida antes de impuestos de 7 millones de euros a una ganancia de 14 millones, aunque durante ese periodo también enfrentó retrocesos en clientes, ingresos y participación de mercado. Para el sector de telecomunicaciones en México, el cambio de propietario abre una nueva etapa para uno de los principales operadores móviles del país y plantea interrogantes sobre la evolución de su estrategia comercial, sus acuerdos de infraestructura y su papel dentro de un mercado cada vez más dependiente de modelos mayoristas y soluciones tecnológicas. Si bien la autorización de la CNA despeja una condición fundamental, todavía queda pendiente la comunicación oficial de la resolución y el cumplimiento de los demás requisitos aplicables para formalizar la adquisición.