El Organismo Promotor de Inversiones en Telecomunicaciones (Promtel) solicitó a la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) modificar el mecanismo de adjudicación de la próxima licitación de espectro en las bandas de 10.5 y 38 GHz, destinadas a la operación de radioenlaces fijos. El organismo considera que el esquema de subasta ascendente de reloj previsto podría provocar un incremento excesivo en los precios de las frecuencias y reducir los recursos disponibles para invertir en infraestructura, particularmente entre los operadores regionales que necesitan ampliar sus redes en localidades rurales. Como alternativa, propuso utilizar un procedimiento de sobre cerrado, mediante el cual cada participante presenta su oferta económica sin conocer previamente las propuestas de sus competidores. La licitación CRT-REF-01-2026 contempla dividir el territorio nacional en 242 Unidades Básicas de Servicio (UBS), con concesiones de 20 años. En la banda de 10.5 GHz se ofrecerán bloques de 10+10 MHz o 15+15 MHz, con un máximo de dos por unidad territorial, mientras que en 38 GHz estarán disponibles bloques de 14+14 MHz, con hasta ocho por UBS. La disponibilidad de frecuencias variará según la región: en 10.5 GHz no habrá espectro disponible en las regiones 4 y 5, mientras que en 38 GHz las restricciones abarcan las regiones 4, 5 y 9. Promtel argumentó que el propósito de la licitación debe centrarse en facilitar el despliegue de redes y ampliar los servicios de telecomunicaciones, más que en maximizar la recaudación por el uso del espectro.
La propuesta de Promtel busca limitar posibles escaladas de precios, aunque el propio organismo reconoce que el modelo de sobre cerrado no garantiza adjudicaciones más económicas ni una asignación más eficiente, pues los resultados dependerán de la competencia, los precios de reserva y las reglas definitivas. En la consulta también participaron operadores regionales como Telesur, de Jalisco, y Fuentes y Fuentes Telecom, que opera bajo la marca Maxicable en Chiapas, quienes solicitaron condiciones económicas diferenciadas. Entre sus planteamientos se encuentran establecer valores mínimos de referencia acordes con las características de cada mercado, ajustar las garantías a la capacidad financiera de los participantes y reconocer la infraestructura que ya se encuentra desplegada. También propusieron aceptar fianzas u otros instrumentos financieros para evitar que los operadores tengan que inmovilizar recursos que podrían destinarse a equipos, torres y enlaces. Las características técnicas de cada banda representan otro factor relevante para calcular la inversión: las frecuencias de 38 GHz permiten ofrecer mayor capacidad, pero tienen restricciones de alcance y propagación, mientras que las de 10.5 GHz facilitan enlaces a distancias mayores. Por ello, los costos de construcción y operación de las redes pueden variar considerablemente entre regiones y configuraciones técnicas. Por su parte, AT&T México también manifestó preocupación por los costos del espectro y sostuvo que las bandas relevantes para servicios móviles superan en promedio 80% los referentes internacionales. La compañía recordó que en la licitación IFT-10 quedaron sin adjudicar 38 de los 41 bloques ofrecidos y solicitó reducir significativamente los derechos anuales antes de convocar nuevos concursos. No obstante, sus argumentos sobre frecuencias móviles no son directamente equivalentes a esta licitación de radioenlaces fijos, debido a las diferencias técnicas, comerciales y regulatorias entre ambos mercados.
El calendario preliminar de la CRT establece que las empresas interesadas deberán presentar sus manifestaciones de participación del 23 al 27 de noviembre de 2026 y solicitar la opinión en materia de competencia económica entre el 30 de noviembre y el 4 de diciembre. La autoridad prevé resolver las constancias de participación a más tardar el 29 de marzo de 2027, antes de realizar las sesiones de práctica programadas del 7 al 9 de abril. Las ofertas económicas comenzarían el 12 de abril de 2027. El procedimiento contempla una primera etapa para determinar los bloques que serán adjudicados y sus respectivos precios, seguida de una fase en la que la CRT asignará las frecuencias específicas. Durante la consulta, AT&T también cuestionó la falta de información sobre los valores mínimos de referencia y las garantías de seriedad, al considerar que estos elementos dificultan evaluar la viabilidad económica de los bloques. La discusión sobre el mecanismo de subasta y las condiciones financieras será determinante para la participación de operadores de distintos tamaños, especialmente aquellos que buscan ampliar la conectividad regional y rural. El desafío para la autoridad será establecer reglas que permitan una asignación ordenada del espectro, mantengan condiciones de competencia y eviten que los costos de acceso limiten las inversiones necesarias para desarrollar infraestructura de telecomunicaciones.




