El nuevo Registro Nacional de Usuarios de Telefonía Móvil en México ya está generando cambios importantes en el sector telecomunicaciones. La medida obliga a que todas las líneas móviles estén vinculadas a una persona física o moral, con el objetivo de reducir el uso anónimo de teléfonos relacionados con actividades delictivas.
Aunque el plazo oficial para registrar las líneas vence el 30 de junio de 2026, el proceso avanza lentamente. Actualmente, solo cerca de 30 millones de líneas han sido registradas de un total aproximado de 150 millones activas en el país, lo que representa apenas una quinta parte del total.
Como parte de este proceso, AT&T y Telcel ya comenzaron a desconectar líneas inactivas o no regularizadas. Durante el primer trimestre del año, AT&T dio de baja alrededor de 577 mil líneas, mientras que Telcel desactivó cerca de 483 mil, superando conjuntamente el millón de números cancelados.
El segmento más afectado sería el prepago, ya que representa el 84% de las líneas móviles en México. Este modelo es popular por su flexibilidad y accesibilidad, especialmente entre jóvenes y personas de menores ingresos. Situaciones similares ya ocurrieron en países como España, donde una regulación parecida obligó a registrar todas las líneas móviles para mantenerlas activas.




