Las pequeñas radiodifusoras comerciales buscan ampliar sus actividades hacia el mercado de infraestructura de telecomunicaciones mediante su participación en la licitación de frecuencias para radioenlaces fijos que prepara la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT). Radiodifusión Independiente de México (RIM), asociación que afirma representar a personas físicas y accionistas vinculados con 286 concesionarias de radio comercial en AM y FM, solicitó que las estaciones que cuentan con concesión única puedan participar bajo condiciones destinadas a pequeños operadores. La petición fue presentada durante la consulta pública del procedimiento CRT-REF-01-2026, que contempla asignar espectro en las bandas de 10.5 y 38 GHz, utilizadas para transportar información mediante enlaces de microondas. El proyecto considera 242 Unidades Básicas de Servicio (UBS) y concesiones con una vigencia de 20 años. Para las radiodifusoras, acceder a estas frecuencias representaría una oportunidad para diversificar sus operaciones e incursionar en actividades relacionadas con el transporte de datos y otros servicios de telecomunicaciones autorizados.

La solicitud de RIM también plantea la necesidad de definir los criterios que determinarán qué participantes podrán acceder a condiciones preferentes frente a empresas con mayor infraestructura y capacidad financiera. Sin embargo, obtener frecuencias no implicaría una autorización automática para ofrecer nuevos servicios, ya que las actividades permitidas dependerán de las condiciones de sus concesiones y de la regulación aplicable. Durante la consulta, distintos operadores también solicitaron mayor claridad sobre los usos comerciales y técnicos del espectro. Konecta de México pidió precisar si los radioenlaces podrán utilizarse tanto para transportar el tráfico de las redes propias de los concesionarios como para comercializar capacidad con terceros. En el mismo sentido, el Organismo Promotor de Inversiones en Telecomunicaciones (Promtel) recomendó que las bases distingan expresamente entre esquemas de autoprovisión, comercialización mayorista y modelos mixtos, debido a que estas definiciones pueden modificar las posibilidades de negocio de las empresas que ofrecen acceso a Internet, transporte de datos y capacidad a otros operadores.

Por otra parte, STI Comunicaciones solicitó establecer mecanismos de vigilancia para detectar transmisiones no autorizadas que puedan provocar interferencias en las frecuencias asignadas a concesionarios que realizaron inversiones para utilizarlas. Este planteamiento busca proteger la operación de los enlaces y evitar afectaciones derivadas del uso irregular del espectro. Promtel también recomendó revisar los requisitos relacionados con las constancias de no interferencia, con el objetivo de impedir que los procedimientos técnicos se conviertan en obstáculos adicionales para los participantes de menor tamaño. Las observaciones presentadas durante la consulta reflejan los principales puntos de discusión que deberá atender la CRT antes de definir las condiciones finales de la licitación: el acceso de nuevos participantes, los criterios para otorgar condiciones preferentes, los modelos de comercialización permitidos y las medidas necesarias para garantizar la convivencia entre los sistemas de radioenlaces.