Chiapas, Oaxaca y Veracruz concentran aproximadamente 8.1 millones de personas que habitan en localidades sin acceso a banda ancha significativa, lo que representa cerca de una tercera parte de la población identificada con esta carencia en México. Así lo señala la Evaluación de Política Digital Estatal (EPDE) 2026, elaborada por el Centro de Estudios e Investigación en Asuntos Públicos (CEIAP), que estima que 23.9 millones de personas viven en comunidades con este rezago de conectividad en todo el país. De ese total, 3.5 millones corresponden a Chiapas, 2.6 millones a Veracruz y dos millones a Oaxaca. La afectación presenta diferencias importantes entre las entidades: en Chiapas representa 63% de su población, en Oaxaca alcanza 48% y en Veracruz equivale a 32%. El diagnóstico utiliza el concepto de banda ancha significativa como un indicador específico de conectividad, por lo que no significa necesariamente que estas localidades carezcan por completo de señal móvil o de cualquier modalidad de acceso a internet. Sin embargo, las cifras muestran la dimensión territorial del desafío y la necesidad de desarrollar estrategias diferenciadas para ampliar la disponibilidad de servicios de banda ancha en las regiones con mayores rezagos.
Las consecuencias de esta brecha también alcanzan a la infraestructura educativa y de salud. De acuerdo con el CEIAP, en las localidades sin banda ancha significativa se encuentran 15,349 escuelas en Chiapas, 12,215 en Veracruz y 9,690 en Oaxaca, lo que suma 37,254 planteles educativos ubicados en territorios con limitaciones de conectividad. En materia de salud, el diagnóstico identifica 1,319 clínicas en Chiapas, 808 en Veracruz y 970 en Oaxaca, para un total de 3,097 establecimientos. Aunque estos datos no significan que cada escuela o clínica carezca de conexión propia, sí evidencian la importancia de considerar la ubicación de los servicios públicos al planificar proyectos de infraestructura digital. El estudio también calcula que 2.6 millones de personas en Chiapas, dos millones en Veracruz y 1.3 millones en Oaxaca se encuentran en zonas donde, conforme a sus estimaciones, las alternativas de conectividad dependerían principalmente de tecnología satelital o sistemas de radio de largo alcance. En conjunto, esta condición comprende a 5.9 millones de habitantes, para quienes las soluciones inalámbricas especializadas podrían representar una alternativa para ampliar el acceso a internet.
El rezago en conectividad coincide con resultados desfavorables en la evaluación de las políticas digitales estatales. Entre las 32 entidades del país, Oaxaca ocupa el lugar 23, Chiapas el 28 y Veracruz el 29, con calificaciones generales de 3.9, 3.2 y 3.2 puntos sobre 10, respectivamente. El informe también identifica bajos niveles de cumplimiento en el componente de infraestructura digital de los tres estados, lo que refleja dificultades para desarrollar condiciones institucionales y técnicas que faciliten la expansión de las redes. La concentración de millones de personas sin banda ancha significativa, junto con la presencia de escuelas y establecimientos de salud en estas localidades, plantea oportunidades para los proveedores de telecomunicaciones y para las políticas públicas orientadas a reducir la brecha digital. El desafío no se limita a extender redes convencionales, sino que requiere evaluar la viabilidad de distintas tecnologías según la dispersión poblacional, las características geográficas y las necesidades de cada comunidad. En este escenario, la coordinación entre gobiernos, operadores y organismos especializados será relevante para impulsar inversiones que permitan ampliar la conectividad y mejorar el acceso a servicios digitales en estas entidades.




