Grupo Televisa proyecta desarrollar una estrategia de servicios convergentes junto con AT&T México, mediante ofertas que integren internet fijo, telefonía móvil y televisión de paga, además de compartir operaciones para reducir costos y mejorar su eficiencia. Sin embargo, el alcance de estas sinergias dependerá de las autorizaciones y condiciones regulatorias que establezcan las autoridades para la adquisición y los acuerdos comerciales entre ambas compañías. Alfonso de Angoitia, copresidente ejecutivo de Televisa, señaló que la operación permitirá fortalecer la posición competitiva del grupo y generar oportunidades mediante paquetes de servicios, venta cruzada y optimización operativa. La estrategia contempla aprovechar la base de clientes de Izzi Telecom para comercializar los servicios móviles de AT&T, así como ofrecer soluciones integradas a usuarios que actualmente contratan conectividad fija, telefonía celular y televisión por separado. La plataforma conjunta estaría vinculada con aproximadamente 24 millones de clientes móviles, 5.7 millones de suscriptores de banda ancha y 6.3 millones de usuarios de televisión. Francisco Valim, director general de las operaciones de telecomunicaciones de Televisa, también identificó oportunidades para complementar las bases de clientes de Izzi y AT&T, mejorar la retención y aumentar los ingresos promedio por usuario. No obstante, los directivos reconocieron que la adquisición no significa que ambas empresas puedan operar automáticamente como una sola entidad comercial, ya que deberán conservar sus responsabilidades y obligaciones regulatorias.
Uno de los principales factores que determinarán la integración será el cumplimiento de las disposiciones en materia de competencia económica y telecomunicaciones. La autorización de la concentración empresarial y la aprobación de los acuerdos comerciales representan procesos distintos, por lo que las ofertas conjuntas, el intercambio de información, la comercialización de servicios y la coordinación operativa deberán ajustarse a las condiciones que establezcan las autoridades competentes. Televisa también contempla establecer acuerdos de servicios compartidos con Fintech Holdings, su socio en la adquisición, para identificar eficiencias administrativas y operativas que permitan reducir gastos y mejorar la rentabilidad de AT&T México. Este aspecto resulta relevante debido a que la telefónica ha registrado márgenes operativos inferiores a los de su principal competidor. Durante el tercer trimestre de 2026, AT&T México reportó ingresos por 1,240 millones de dólares, una utilidad operativa de 45 millones y un margen operativo de 3.6%. Mejorar estos indicadores será uno de los desafíos de la nueva estructura empresarial, especialmente ante la necesidad de mantener inversiones en infraestructura, ampliar la cobertura y preservar la calidad de los servicios. Las posibles eficiencias deberán desarrollarse sin contravenir las obligaciones individuales de cada concesionario ni afectar las condiciones de competencia en el mercado.
La adquisición de AT&T México fue acordada por Televisa y Fintech Holdings mediante un consorcio en el que cada socio tendrá una participación de 50%, con un valor total de 2,000 millones de dólares. Según la información presentada por Televisa, cada participante aportará 400 millones de dólares de capital y los 1,200 millones restantes se financiarán mediante un crédito a cinco años sin recurso contra las matrices. La compañía estima que su relación de deuda neta sobre EBITDA pasará de 1.6 a 1.9 veces como consecuencia de la operación. Asimismo, debido a que reconocerá su inversión mediante el método de participación, no incorporará directamente la totalidad de los ingresos, activos y resultados operativos de AT&T México en sus estados financieros consolidados. De Angoitia calculó que la combinación de los negocios relacionados representaría ingresos anuales cercanos a 8,000 millones de dólares, equivalentes aproximadamente a 23% del mercado mexicano de telecomunicaciones, estimación que dimensiona la escala de las operaciones vinculadas, pero no constituye una proyección de ingresos consolidados de Televisa ni una medición regulatoria de participación de mercado. Por su parte, Moody’s y Fitch señalaron que la transacción no modificaría sustancialmente el perfil crediticio de Televisa, mientras que Moody’s identificó oportunidades para incrementar la contratación de paquetes de servicios. El cierre de la adquisición está previsto para el primer trimestre de 2027, sujeto a las autorizaciones regulatorias correspondientes. Hasta entonces, la posibilidad de integrar comercial y operativamente ambos negocios seguirá condicionada por las decisiones de las autoridades y las reglas de competencia aplicables.




