La Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) modificó las bases definitivas de su primera licitación de espectro para redes industriales, al incrementar de 40 a 60 MHz la cantidad de frecuencias disponibles en la banda de 2.3 GHz, ampliar de 60 a 72 las regiones industriales y duplicar el tamaño de los bloques, que pasaron de 10 a 20 MHz. Los cambios forman parte de la licitación CRT-RRI-01-2026 y buscan facilitar el desarrollo de redes especializadas para aplicaciones que requieren una mayor capacidad de transmisión, como seguridad pública, servicios de salud y sistemas de transporte inteligente. Además, el regulador eliminó el límite de 200 kilómetros cuadrados que se había propuesto inicialmente para los proyectos que solicitaran espectro mediante polígonos, con el propósito de permitir que cada iniciativa defina su extensión territorial de acuerdo con sus necesidades operativas.
La reorganización también contempla una mayor división de las regiones industriales más extensas para reducir los costos de acceso y las barreras económicas para los participantes. En la primera fase estarán disponibles tres bloques de 20 MHz en cada una de las 72 regiones, lo que representa un total de 216 bloques; posteriormente, podrá abrirse una segunda etapa si queda espectro disponible y existen polígonos con interesados que cumplan las condiciones para adquirirlo. La versión final de las bases incorporó, además, medidas solicitadas por la Comisión Nacional Antimonopolio (CNA), cuya opinión fue emitida el 11 de septiembre. Entre ellas destacan precisiones sobre los límites de acumulación de espectro, restricciones a las transmisiones no autorizadas de los títulos concesionados, plazos más amplios entre las etapas del concurso y limitaciones a los puntos de contacto entre participantes. La CNA también pidió que cada Grupo de Interés Económico presente una sola manifestación de interés y que los concursantes conozcan las consecuencias legales de coordinar posturas. Según el organismo antimonopolio, estas medidas buscan reducir el riesgo de concentración de frecuencias en operadores establecidos y facilitar la entrada de nuevos competidores.
En las condiciones de adjudicación, la CRT mantuvo una vigencia de diez años para las concesiones, con posibilidad de prórroga, e incorporó la opción de que los ganadores difieran hasta por un año el otorgamiento de su título para realizar estudios, pruebas, trámites y preparativos de infraestructura antes de comenzar a utilizar el espectro. Las bases también establecen el principio de neutralidad tecnológica, de modo que los concesionarios podrán elegir las tecnologías que mejor respondan a las necesidades de sus usuarios. Por otra parte, los Valores Mínimos de Referencia (VMR) fueron recalculados mediante una metodología que considera el desarrollo industrial de cada región, mientras que la garantía de seriedad para cada bloque de 20 MHz equivaldrá al 100% de su valor mínimo correspondiente. La CRT aprobó las bases en lo general por unanimidad el 2 de octubre, aunque una comisionada manifestó su desacuerdo con el modelo de segmentación por regiones industriales y con la ausencia de un esquema permanente de licitación. Con estas modificaciones, el regulador busca establecer nuevas condiciones para asignar espectro a redes industriales y adaptar el proceso a las necesidades de los proyectos especializados.




