La Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) salió al paso de las versiones que señalan que las eSIM extranjeras permiten evadir el registro obligatorio de líneas celulares en México, aunque la discusión tiene una diferencia técnica relevante. Una eSIM internacional enfocada exclusivamente en datos no sustituye una línea telefónica mexicana ni evita que un número nacional sea suspendido por no cumplir con el proceso de vinculación; sin embargo, sí puede proporcionar al usuario una conexión móvil alternativa para navegar por internet, utilizar redes sociales, consultar correo y mantener servicios de mensajería como WhatsApp o Telegram. Algunas de estas plataformas comercializan planes que no requieren proporcionar datos como CURP, RFC o pasaporte y permiten realizar el pago mediante distintos métodos, pero generalmente no proporcionan un número mexicano ni permiten realizar llamadas convencionales o recibir mensajes SMS. Por ello, la eSIM extranjera puede funcionar como una vía alternativa de acceso a datos, pero no como un mecanismo para conservar activa una línea nacional que haya sido suspendida.
La diferencia es importante porque los lineamientos de vinculación están construidos alrededor de la línea telefónica y su numeración, no simplemente alrededor del dispositivo o de la conexión a internet. Una línea móvil puede utilizar una SIM física o electrónica y está asociada con un número capaz de originar o recibir llamadas, además de manejar otros tipos de tráfico; en consecuencia, contratar una eSIM extranjera no elimina la obligación de registrar una línea mexicana ni impide que ésta sea suspendida si no se completa el proceso correspondiente. La CRT ha señalado que la vinculación forma parte de la Estrategia Nacional contra la Extorsión y busca asociar las líneas móviles con una persona para reducir el anonimato utilizado en delitos como extorsiones y fraudes. Hasta el 14 de septiembre, el organismo reportó 84 millones 164 mil 340 líneas vinculadas, equivalentes al 70.1% de las líneas susceptibles de registro, mientras que también advirtió sobre ofertas en internet que presentan las eSIM extranjeras como una forma de evitar la vinculación. La autoridad señaló además que estos servicios pueden resultar considerablemente más costosos y que, en determinados casos, el precio por gigabyte puede ser hasta 10 veces superior al de alternativas disponibles en México.
El verdadero alcance de una eSIM extranjera aparece cuando se analiza qué sucede después de una eventual suspensión del número mexicano. El usuario podría perder la capacidad de recibir SMS, llamadas tradicionales y códigos de autenticación, lo que puede afectar servicios bancarios, recuperación de cuentas y otros procesos que dependen directamente del número telefónico; pero si dispone de una eSIM de datos, todavía podría conectarse a internet y utilizar aplicaciones que funcionan mediante datos, incluyendo mensajería, correo electrónico y llamadas o videollamadas por internet. También existen limitaciones relacionadas con acuerdos mayoristas, roaming y políticas de uso justo que pueden restringir el funcionamiento de algunas eSIM cuando se utilizan de manera permanente en otro país. Por eso, más que una forma de “evadir” el registro, se trata de una solución parcial de conectividad que puede reducir el impacto de perder temporalmente el acceso a una línea mexicana, pero que no recupera el número ni sus servicios asociados. Mientras el proceso de vinculación continúa y las suspensiones avanzan conforme al calendario establecido, la diferencia entre conservar una conexión a internet y conservar una línea telefónica será cada vez más relevante para los usuarios.




