La Secretaría de Hacienda propone reducir en 12% el costo del espectro radioeléctrico para algunas de las bandas consideradas estratégicas para el despliegue de 5G, una medida que representa un cambio frente a la política de altos costos que durante años ha enfrentado la industria. Entre las frecuencias contempladas se encuentran las bandas de 2.5 GHz, 1.9 GHz, 1.7/2.1 GHz, 800/850 MHz y 3.5 GHz, varias de ellas consideradas en la próxima subasta que prepara la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT). Sin embargo, especialistas consideran que el ajuste podría quedarse corto: de acuerdo con Adolfo Cuevas, expresidente comisionado del extinto IFT, aun después de la reducción el espectro mantendría un sobreprecio cercano al 50%, por lo que los operadores todavía enfrentarían costos poco competitivos. El reto, por tanto, no sería únicamente bajar el precio, sino crear condiciones que realmente incentiven la inversión en nuevas redes.
México enfrenta además una importante limitación en la cantidad de espectro disponible para servicios móviles. Actualmente se utilizan alrededor de 695 MHz, mientras que la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) recomienda 1,280 MHz para garantizar mejores condiciones de cobertura y calidad de los servicios. El despliegue de 5G también avanza con mayor lentitud frente a otros mercados latinoamericanos: a cinco años de su inicio, AT&T registra una cobertura de 45.6% y Telcel de 44.1%, mientras que México presenta una tasa de crecimiento de 24 puntos, frente a 30 de Brasil y 33 de Chile, según los datos citados en el reporte. La experiencia de anteriores licitaciones también muestra el problema: la subasta IFT-11 terminó sin ofertas para ninguno de sus 659 bloques, mientras que en IFT-10, realizada en 2021, 38 de 41 bloques quedaron sin postores. A esto se suma que Telefónica devolvió espectro en 2019 debido a la carga financiera que representaba y AT&T también ha regresado frecuencias en algunas regiones del país.
La próxima licitación de espectro será, por ello, una prueba importante para la CRT y para la estrategia digital de México. El objetivo no es únicamente recaudar por la asignación de frecuencias, sino conseguir que los operadores tengan incentivos suficientes para invertir, desplegar infraestructura y acelerar la adopción del 5G, incluyendo nuevos participantes en el mercado. Esto adquiere mayor relevancia dentro del Plan México, ya que las redes 5G son consideradas una infraestructura habilitadora para tecnologías como IoT, inteligencia artificial y automatización industrial, sectores fundamentales para atraer nuevas inversiones y aumentar la competitividad del país. La GSMA estima que para 2030 la contribución del 5G a la economía de América Latina podría alcanzar 700,000 millones de dólares. México tiene ahora una ventana para corregir las condiciones del espectro, pero el verdadero indicador será si la próxima subasta logra convertir una reducción de precios en más inversión, más infraestructura y un despliegue 5G significativamente mayor.




